Semillas Dominicales – ¿Vitamina o Veneno?

EMILLAS DOMINICALES – Columna del escritor colombiano Luis Alfonso Pérez Puerta – Encuéntrela cada domingo en el portal web (escritoresrebeldes.com) y en las redes sociales de Escritores Rebeldes.

SEMILLAS DOMINICALES
¿VITAMINA O VENENO?

Por: Luis Alfonso Pérez Puerta (Colombia)
Correo electrónico: adrianlevi149@gmail.com

Píldora 1: El Loco de Dios vs. la masa.

No ser un creyente más en la multitud que se deja llevar por la moda y lo efímero. Un “Loco de Dios” no es simplemente un creyente; es alguien diferente que va contracorriente de la masa amorfa. No se limita a creer: experimenta el Poder Supremo porque es Uno con Él, alejándose de la multitud que se dirige hacia el abismo.

¿Qué camino anhelas? ¿Hacia Dios o hacia el mundo? En el mundo, todo es fácil: sentir alegría, dolor, tristeza, hablar, jugar o pelear; eso es para creyentes y no creyentes por igual. Hacia arriba, hacia lo divino, es el camino de los elegidos. ¿Cuál es tu búsqueda real?

Píldora 2: El arte del silencio y el minimalismo lingüístico.

No hay cambio si una persona no lo desea. Nos gusta hablar con intensidad, sin ser interrumpidos ni contradichos, convirtiendo el habla en una terapia esencial. Sin embargo, guardar silencio se convierte en un desafío: cuando callamos, la cabeza bulliciosa se llena de pensamientos y emociones.

El silencio es un arte cotidiano: escuchar sin voz, sin opinión y sin prejuicios. Es un «ayuno de palabras» para encontrar claridad; una forma de minimalismo lingüístico donde cada palabra cuenta y se evita la verborrea innecesaria. Se trata de un voto de silencio indefinido: hablar solo lo esencial, dejar que los pensamientos fluyan sin anclaje y callar cuando no hay nada que aportar.

Píldora 3: La paradoja de escribir y compartir.

Hablo, tal vez, para sentir que no me asfixio o para mantenerme ocupado. A veces siento que mi vida es inútil, que no tengo nada que aportar. Sé que esta idea es deprimente, pero reconocerla puede ser liberador.

Escribo y comparto mis reflexiones, quizás para distraerme del vacío. Pero ¿a quién le interesa mi búsqueda espiritual? ¿Para ser objeto de burla? Está bien; cada quien recibe y da lo que puede ofrecer, y cada quien sigue su propio camino.

Píldora 4: Un camino para guerreros bajo perfil.

El camino verdadero es vivir un estilo de vida sobrio y, lo mejor de todo, sin incomodar a nadie. Vivir con simpleza, bajo perfil y sin llamar la atención es sumamente difícil; siempre necesitamos sobresalir, empujar, que nos oigan y nos vean. Pero ¿para qué?

Este trayecto es para guerreros decididos. No es poesía ni lágrimas, es acción. La humildad se demuestra al aceptar y perdonar, convirtiéndonos en un faro de luz en lugar de enfocarnos en las debilidades ajenas. La espiritualidad es liberación, iluminación y plenitud. En este sentido, la soledad no es aislamiento, sino el espacio-tiempo perfecto para conectarnos con todos porque, en última instancia, somos Uno.

Píldora 5: El tiempo y la caída.

Todo llega cuando debe llegar, no antes ni después. Por eso, en medio de un atasco o de las dificultades, es posible experimentar serenidad y paciencia auténticas frente a las pruebas. Este cuerpo o «vestido» es efímero; es nuestra mente la que crea la realidad. ¿Cómo vivo en la actualidad? ¿Soy el creador de lo que estoy experimentando?

Para finalizar, saber que somos ignorantes. Poco a poco comenzamos gateando, en cuatro patas; luego, con dificultad, nos vamos enderezando para caminar y luego correr… hasta que tropezamos y caemos. ¿Nos volveremos a levantar? He ahí la llave.

Propósito final:

Callar con serenidad absoluta para aprender a escuchar sin juicios, soltar las preocupaciones y brillar como un faro de luz. Una meditación donde el silencio y la reflexión son fundamentales para encontrar la verdad y la sabiduría.

(Fuente de Inspiración: https://youtu.be/frovXEdOTJE?si=-VSw42JncGSJnCKT)

LUIS ALFONSO PÉREZ PUERTA (COLOMBIA)
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